Como aspirante a educadora de masaje infantil, la adopción es uno de los temas que tengo que trabajar para mi certificación final, y he de decir, que es uno de los que más atracción e interés me está despertando.
La de las familias en situación de adopción es la historia de un viaje. Un viaje hacia el amor, un viaje hacia la ilusión y un viaje hacia un encuentro. Este viaje, en la mayoría de las ocasiones es largo y duro pues en él se depositan ilusiones y la emoción está a flor de piel. Estas condiciones hacen que crezca el amor hasta límites insospechados y que ese amor genere una una imperiosa necesidad de proyección. Madres y padres adoptantes necesitan liberar todas esas emociones. Necesitan también recomponerse tras esa carga de inseguridades, evaluaciones y frustraciones que han pasado durante tanto tiempo atrás, durante todo el camino hacia la adopción y la única forma que tienen es liberando amor.
Esa necesidad principal de entregarse, de conectarse, de acoplarse a los ritmos de sus pequeños, de hacer unidad, de estar en sinergia con ellos puede resultar en esos primeros momentos un poco forzada. Sobre todo para los menores. Experimentan una aflicción por la pérdida, tienen que despedirse de cuidadores, de costumbres, de olores, sabores... tienen que adaptarse a una nueva familia y en un principio pueden mostrarse reacios a recibir esas grandes dosis de amor que sus padres necesitan entregarle. Es necesario un tiempo para acoplarse. Empezar poco a poco para no levantar barreras y sobre todo, respetar sus ritmos.
Promover la formación del vínculo del apego es la tarea principal del masaje infantil con bebés, por lo que en estos casos de adopción puede ser una herramienta muy beneficiosa para ayudar a las familias en el proceso.
¿Cómo puede ayudar el masaje infantil a las familias que adoptan?
La práctica habitual de masaje infantil da lugar a una serie de energías en una familia. Requiere tiempo para la dedicación absoluta y en él se ven implicados todos los elementos necesarios para la formación del vínculo: cercanía, contacto físico, contacto con la mirada, sonrisas, respuesta a los estímulos, interacción... todo ello genera un espacio y un lugar tanto físico como emocional para que surja la comunicación.
Es necesario reconocer las necesidades emocionales de madres, padres y sus hijos para ayudarles a llevar a cabo esta práctica y que el masaje infantil se convierta en un aliado para darle un empujoncito al amor.
Algunas recomendaciones que les daría a los padres en este sentido serían: comenzar despacio, avisando, pidiendo permiso; validando y acogiendo los sentimientos, retirarse en el momento adecuado y volver cuando vuelve la confianza y sobre todo, darle el tiempo que necesite, con presencia y amor.
Si crees que esta técnica podría ayudarte, no dudes en buscar una educadora de masaje infantil cerca de ti, que te oriente detalladamente teniendo en cuenta vuestro caso concreto. Tu familia podría tanto participar en un taller normal junto a otras familias y bebés, como recibir sesiones individuales en la comodidad de tu hogar.
Vosotros y vosotras, madres y padres que adoptáis tenéis la mayor fortaleza a vuestro favor, y es la paciencia. Paciencia que habéis ganado a base de experiencias y emociones en todo vuestro camino recorrido. No existe ningún arma más poderosa para abrirle esa puerta al amor.
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domingo, 30 de junio de 2013
domingo, 16 de junio de 2013
VI Jornada de Lactancia y Crianza de Extremadura
El pasado sábado tuve la ocasión de participar en un taller de E. Blay, que organizó el grupo de apoyo a la lactancia materna La NaCencia en el municipio de Miajadas (Cáceres). Formaba parte de la VI Jornada de Lactancia y Crianza de Extremadura y es el primer año que he tenido la ocasión de acudir a este tipo de celebraciones en mi comunidad.Fue una jornada larga, pero me traje varios “sentires” y algún que otro saber en mi mochila. Me cuesta mucho separar en esta clase de vivencias lo personal de lo profesional, distinguir entre una y otra cosa cada vez va siendo más complicado. Y esto me gusta, es una sensación agradable, ya que significa para mi, que a lo que me dedico tiene entero significado en mi vida. No se trata de “un trabajo” sino de “una forma de vivir”. Y esta ha sido una de las primeras sensaciones que puedo extraer de lo vivido ayer: que me gusta mi profesión y el ámbito en el que la estoy aplicando, me gusta verme haciendo y sintiendo esto.
Enrique Blay es autor de El bebé emocional, elbebeemocional.blogspot.com y miembro de www.ara-terapia.com. Propone una serie de talleres muy interesantes para familias que me gustaría recomendar.
Algunas reflexiones a partir de lo vivido:
No voy a exponer aquí cómo fue o dejó de ser el taller ya que cada persona extrae sus propias herramientas y conclusiones. Todos recibimos la misma información, pero en función de nuestro bagaje previo, nuestras experiencias anteriores y actuales, la disposición y las necesidades del momento, nos llega una cosa u otra.
Cuando las familias acuden a este tipo de reuniones o charlas esperan la herramienta mágica, la estrategia clarificadora y la respuesta clave a su problema o a su vida. Lamentablemente he de decir, que esta respuesta clave no existe. Dejemos de exigirla fuera de nosotros porque solo si rascamos en nuestro interior, saldrá a la luz. Si estamos dispuestos y dispuestas a ese proceso, claro.
“No hay recetas mágicas, si acaso, la única que puede existir es el amor: amar a tus hijos y que éstos lo sientan así”
Tiene mucha relación esto con este artículo que he leído recientemente en Crianza y Gestalt, el cual os recomiendo encarecidamente pues expone la trampa en la que solemos caer desde que la maternidad llega a nuestra vida: la consejitis.
Pero sigamos con el taller del 15 de junio…
Se nos habló de la oportunidad y responsabilidad que suponía tener un hijo y aquí de nuevo, una palabra resonó en mi interior: SACRIFICIO.
"La crianza es un sacrificio. En el mejor sentido de su etimología, ya que sacrificio < lat. sacrātus y por tanto es un acto sagrado. La crianza, la educación, el aprendizaje de un ser humano es el acto más sagrado y como tal hay que considerarlo".
Y a partir de ahí, en mi opinión todo lo demás. Si como individuos y como sociedad dejáramos de considerar la crianza como un sacrificio de nuestras vidas previas y se considerara como el acto sagrado que es, la humanidad estaría protegida de sí misma.
Pero sin duda, si tengo que escoger resaltar algo de todo lo que Enrique Blay nos contó ayer sería ésto:
“La crianza es un arte, necesitas un conocimiento previo de la disciplina (en este caso sobre las necesidades reales infantiles y desarrollo del ser humano) pero luego has de dejar volar tu creatividad. Seamos creativos criando”
“… y seamos creativos viviendo”- añadiría yo…
Desde el punto de vista personal también surgieron varias ideas… pero esto es otra historia, y será contada en otra ocasión. Hasta aquí mi resumen de hoy, espero que os haya gustado y os animo a participar en talleres y seminarios de este autor, que desde un punto de vista sencillo y cercano, expone las claves de la crianza de una forma que llega.
Muchas gracias a La NaCencia por haber ofrecido esta oportunidad a la gran cantidad de personas que allí nos reunimos. Organizaron actividades y entretenimiento para peques y nos atendieron como si estuviéramos en casa.
Me alegra sentirme parte de esta “pequeña-gran” familia extremeña decidida a darle una vuelta a la crianza.
Nota: todas las cursivas de este texto hacen referencia a palabras textuales del autor durante la exposición de los temas tratados.
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